Descripción
El diagnóstico zookinésico-fisioterapéutico es una evaluación clínica veterinaria orientada a identificar alteraciones neuromusculoesqueléticas y limitaciones en el movimiento del animal.
A través de una valoración integral, permite transformar el diagnóstico médico en un plan de rehabilitación personalizado, enfocado en aliviar el dolor, mejorar la movilidad y recuperar la funcionalidad motora.
El proceso de evaluación se desarrolla en distintas etapas:
1. Anamnesis e historial clínico
Se realiza una entrevista con la familia del paciente para conocer su estilo de vida, entorno, motivo de consulta y evolución de los síntomas. Además, se revisan estudios previos, diagnósticos médicos, cirugías e imágenes complementarias como radiografías o resonancias.
2. Inspección y observación estática
Se evalúa la postura, la simetría corporal, los apoyos, aplomos y posibles descargas de peso. También se observa cómo el paciente se mueve en actividades cotidianas, como levantarse, acostarse o subir escaleras.
3. Estudio dinámico y biomecánico
Se analiza la marcha, el paso y el trote para detectar claudicaciones, acortamiento de trancos, arrastre de uñas o compensaciones musculares y articulares.
4. Examen físico y neurológico
Incluye palpación de tejidos, detección de inflamación, contracturas musculares, puntos de dolor o atrofias. También se realiza una valoración neurológica y medición del rango de movimiento articular mediante goniometría.
5. Diagnóstico funcional y planificación terapéutica
A partir de la evaluación, se establece un diagnóstico fisioterapéutico orientado a identificar deficiencias funcionales, limitaciones de movilidad y necesidades de rehabilitación.
Esto permite definir un plan terapéutico personalizado, la frecuencia de sesiones y el pronóstico de recuperación de cada paciente.