Es una terapia no invasiva que utiliza corrientes eléctricas de baja frecuencia aplicadas sobre la piel para ayudar a disminuir el dolor y la inflamación.
Actúa bloqueando la transmisión de las señales dolorosas y estimulando la liberación natural de endorfinas, generando alivio y mayor confort durante el proceso de recuperación.
Es especialmente utilizada en tratamientos de dolor crónico, procesos inflamatorios y recuperación postquirúrgica.
