La electroestimulación muscular se utiliza como complemento en tratamientos de rehabilitación, ayudando a estimular la contracción de músculos debilitados y favorecer su activación durante el proceso de recuperación.
Su aplicación permite trabajar de forma controlada sobre la musculatura, acompañando tratamientos vinculados a la pérdida de fuerza, atrofias y alteraciones de la función muscular.
Es una herramienta que complementa el trabajo terapéutico, contribuyendo al mantenimiento y recuperación del tono, la fuerza y la funcionalidad muscular según las necesidades de cada paciente.
