La terapia láser se utiliza como complemento en tratamientos de rehabilitación y recuperación física, mediante un estímulo de bioestimulación que favorece los procesos naturales de regeneración de los tejidos.
Su acción contribuye a disminuir el dolor y la inflamación, favorecer la cicatrización y promover la relajación muscular, acompañando procesos de recuperación articular y muscular.
Es una terapia no invasiva y confortable que puede integrarse en distintos protocolos de rehabilitación, adaptando la aplicación a las necesidades y evolución de cada paciente.
