La fototerapia ultravioleta se utiliza como complemento en tratamientos orientados a la reparación y regeneración de tejidos, especialmente en procesos de cicatrización y recuperación de afecciones superficiales de la piel.
La aplicación de longitudes de onda específicas favorece los procesos naturales de reparación tisular, acompañando el tratamiento de heridas, escaras y otras alteraciones que requieren estimular la recuperación de los tejidos.
Es una terapia no invasiva y localizada que permite adaptar la aplicación a las necesidades de cada paciente y a la evolución del proceso de recuperación.
